Manuel Vicent (El País, 30-7-17)
Estamos ante un texto periodístico de opinión, concretamente una columna de opinión, pues su autor es Manuel Vincent quien tiene una sección fija en “El País”, periódico en el que este texto fue publicado el 30 julio 2017 en el que se denuncia la falta de interés de los españoles por la actualidad internacional porque no nos toca de cerca.
Lo cierto es que es una lástima que no nos preocupen los hechos que sentimos lejanos porque no nos afectan a nosotros mismos, y es que el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de febrero del presente año muestra que el principal problema que cree la sociedad española que tiene España es aquel que le afecta más personalmente: el paro (72,2%).
Dado que en la fecha de publicación del artículo y del estudio todavía no se habían producido los ataques terroristas en Las Ramblas y Cambrils por parte de una célula del DAESH afincada en España, que hizo que todos nos sintiéramos consternados y se montaran altares en recuerdo de las víctimas y una manifestación en repulsa de los mismos bajo el lema “NO TINC POR” (“NO TENGO MIEDO”). Lo que, tal vez, provoque que la próxima vez que ocurran hechos similares en otras localizaciones los tengamos más en cuenta.
Además, otra de las causas por las que muchas veces no nos sintamos identificados o afectados por lo que ocurre lejos de nuestro ámbito es que muchas veces los medios de comunicación dedican muy poco espacio en sus informativos y en los periódicos a esas noticias o dan prioridad a los sucesos en Estados Unidos frente a otros lugares. Un ejemplo claro de ello es la repercusión mediática que tuvo el huracán Irma mientras más de 1000 personas morían en unas inundaciones en India, Bangladesh y Nepal y a penas se hizo mención de ello en los informativos.
Por otro lado, la reiteración de la noticia produce insensibilidad: desde que era pequeño he visto estas mismas noticias sobre Afganistán e Irak: siempre ha habido conflictos… El caso es que recuerdo como si fuera ayer cuando vi la retransmisión en directo de la ejecución de Sadam Huseim, el dictador iraquí en el verano de 2003.
Finalmente, tendríamos que hacer una reflexión sobre el
periodismo que en la actualidad se basa en los hechos y no llega al
trasfondo de los problemas del mundo, “tapando” de alguna manera
la causa última de los conflictos en otros países porque a unos
pocos con mucho poder no les interesa que nos lo planteemos.
